Un músico comparte sus recuerdos de los garitos emblemáticos de Madrid que marcaron sus inicios en la capital. Llegado desde León con el sueño de dedicarse profesionalmente a la música, pateó salas y conoció a técnicos y artistas admirados.
El Costelo se convirtió en su primer referente, un lugar donde se topaba con figuras como González y José K, y pasaba martes con Leiva. También frecuentó el Costelo Privé y afters como Lady Peppa's, donde se tocaba guitarra y se compartían espaguetis en una atmósfera única.
Estos sitios, dice, capturan la esencia de la noche madrileña y sus buenos ratos compartidos con la escena musical.